ZÉJEL
Iman Kandoussi. Canto
- Ignacio Gil. Instrumentos de viento
- Juan Manuel Rubio. Ud y santur
- Álvaro Garrido. Percusiones
Si algo puede definir nuestra cultura a través de los siglos es la mezcla, el encuentro y la convivencia con culturas dispares que pisaron el suelo peninsular desde el principio de los tiempos. Como bien nos contaron Al-Andalus fue una de esas culturas y periodos históricos que durante ocho siglos dejó empapada esta tierra de saber, arte y buen vivir. No sólo hizo florecer sus jardines sino también sus oídos con la más fina poesía y con la más dulce música, algo que no se conocía hasta entonces en ningún rincón del planeta. A medida que la “reconquista” fue avanzando también lo fue el conocimiento íntimo de las artes que los poetas y músicos andalusíes desplegaban en las cortes de Toledo, Sevilla, Valencia, Córdoba, Murcia o Granada. Este “avance” hizo que reyes cristianos como Alfonso X en la península o Federico II en Sicilia quedaran admirados del arte andalusí adoptando formas poéticas y musicales a golpe de laúd y espada. Y no sólo fue éste el contexto exclusivo de intercambio. Entre los siglos X y XV los intercambios culturales fueron frecuentes a partir de las repetidas incursiones en tierra santa de los cruzados y del siempre presente intercambio comercial que presenciaba el Mediterráneo desde hacía siglos.
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